La Lengua de Señas Mexicana forma parte de la comunicación humana, sea la persona sorda o no, ya que esta es un recurso y forma de comunicación expresada a través de movimientos del cuerpo, especialmente manos y brazos, usados cuando la comunicación verbal es imposible o no deseada.
La lengua de señas puede ser tan rudimentaria que se lleva a cabo como mera mímica, con ruidos o simplemente apuntando, o puede emplear un delicado sistema combinado de señas manuales codificadas que son reforzadas por la expresión facial y por palabras deletreadas en un alfabeto manual.
Donde quiera que la comunicación es imposible, como en interlocutores de distintos idiomas o cuando uno o más de los que serán comunicadores es sordo, la LSM, puede ser utilizada para tener un entendimiento.
Esta práctica es probablemente más antigua que el propio lenguaje oral.

Para mayor información consulta el siguiente enlace:

http://bit.ly/LSM2019-3CEPHCIS-UNAM